Enfermeria

¿Por qué soy enfermera y qué he aprendido en este camino?

Desde niña me gustó el servicio a los demás, pero realmente algo que impactó mi vida fue la muerte de mi padre de un infarto al corazón cuando yo tenia 11 años, aún recuerdo cómo mi madre nos decía lo lindas que habían sido las enfermeras en la Unidad Coronaria cuando él estuvo enfermo; yo no me pude despedir de él… y siempre me quedé con esa profunda tristeza, tal vez, esa fue una de las razones de no sólo estudiar enfermería sino también una especialidad en terapia intensiva y unidad coronaria y así llegué a trabajar en el Hospital Español en esa área y cada vez que moría un paciente, yo recordaba a mi padre y cuando los pacientes estaban muy graves, trataba de darles lo mejor de mí, tal vez sintiendo, que lo que no pude hacer por mi padre en vida, lo podría yo hacer por otros.

He aprendido tanto en este camino como enfermera que no cabría en un libro entero, mi verdadera esencia es el ser enfermera y lo que ello significa, los demás títulos que he obtenido, son como adornos. Algo que me dejó una honda huella en mi ser, es el entender el lenguaje del cuerpo de mis pacientes y a la vez, el darme cuenta cómo todos los seres humanos portamos diferentes máscaras, mismas que en el lecho de la muerte, van cayendo hasta que queda el verdadero rostro.

En el terremoto del 85, cuando una amiga me pidió que fuera a la colonia Roma para apoyar a la población, tomé mi título y lo iba mostrando en los diversos retenes para que me dejaran pasar, después pude subir a un camión de redilas que me permitió llegar al “albergue” donde arribaban las personas afectadas por el temblor. Fue impresionante para mí en esos momentos ver lo que los mexicanos pudimos lograr, todo unidos sin importar la condición social, así algunos llevaban viandas con arroz, mientras que otros llevaban latería fina, todos ayudando, todos luchando por sobrevivir. En esos días vi un letrero que anunciaba una invitación para dar salud mental a los damnificados por parte de la UNICEF y del AMPAC y ahí me incorporé.

Bajo la dirección de quién después sería mi gran amigo, José Luis Gonzáles, primero nos daban salud mental a los que estábamos apoyando a los damnificados para poder, posteriormente, ayudarlos; se les explicaba a los damnificados que era importante sanar sus “heridas” de no hacerlo, esto sería como una herida infectada que nunca cierra. Hacíamos ejercicios vivenciales para que los damnificados pudiesen volver a vivir su experiencia y, al sacar su dolor, ya no les lastimara tanto. Una de las estrategias que utilizábamos era jugar con los niños haciendo un simulacro del temblor, después dibujaban lo que vivieron en esos momentos como una manera de hacer catarsis, aquí incluyo algunas imágenes que pintaron esos niños en donde se pueden observar edificios caídos y  a su vez, la costureras cayendo de los edificios, recordemos que “algunos de los dueños de las fabricas” las encerraban con llave para que no dejaran de trabajar y ellas, en su desesperación, se arrojaban por las ventanas.

Después de esta experiencia en este grupo, que duró más de un año, tuve la oportunidad de observar cómo les iban dando algunos de ellos un nuevo lugar para vivir, de allí nació un escrito que iba a ser una canción que les invito a leer que se llama: Reflexiones en Movimiento “Empezar de Nuevo”.

 

Empezar de nuevo.

 

A ti que viviste estos momentos tan difíciles,

a ti que sufriste,

a ti que lloraste,

a ti, dedico este escrito.

Tú que viviste tan cerca de la muerte, la desolación.

 

Tú que viste tanto dolor,

pero aún estas vivió.

 

Tú que pasaste frío, miedo, pánico,

más que nunca perdiste la esperanza en tu país,

en tu México.

 

Ahora tienes en tus manos una oportunidad,

un cambio.

 

Este terreno que se te ha prestado,

en él construye, un nuevo camino,

una nueva vida,

es tu oportunidad, es tu momento de un cambio.

 

Tú, tú que vas a poder estrenar una vivienda,

que vas a tener baños nuevos, limpios,

una cocina grande y amplia.

 

A ti que vas a convivir con tus vecinos

a ti que ya sufriste,

que ya viviste estos momentos difíciles,

quiero decirte algo: cuida, cuida tu casa

es tu hogar, es tu vida no la destruyas,

tenle cariño, únete a tus vecinos y juntos

construyamos un México mejor, cada uno

con su granito de arena.

 

Es tu oportunidad de empezar de nuevo,

de ser amigo, de ser hermano,

sin rencores, sin resentimientos

Todos en un renacimiento, vivámoslo así.

 

Enfermera de noche